
Una de las principales conclusiones del informe es que no hay otra alternativa que la de innovar, experimentar y aprender de forma rápida. Se analizan muchos ejemplos de este tipo de innovación en todo el mundo, incluyendo:
• Nuevas soluciones para que las personas mayores se mantengan activas, como voluntarios o prestándose mutuo apoyo.
• Nuevos modelos de prestación de servicios y asistencia que contribuyan a una mayor independencia
• Nuevos entornos que mejoran la vida diaria
• Nuevas vías que movilicen redes para prestar apoyo de todos los tipos.
En este contexto, desde una perspectiva de innovación social se ve a la persona mayor como un recurso valioso y no como una carga, se posibilita su contribución, considerandolo participante activo y no consumidor pasivo, y se centra tanto en sus capacidades como en sus necesidades. El objetivo final es mejorar la calidad de vida de las personas mayores, cambiando de un enfoque exclusivo en salud y sistema de pensiones a un enfoque más holístico sobre el bienestar.
Las innovaciones más interesantes no se centran exclusivamente en cómo se presta servicio a los mayores, sino en cómo pueden crearse plataformas colaborativas entre el sector público, el privado y la sociedad civil, permitiendo a los mayores la participación en el desarrollo de sus propias soluciones.
Puede descargarse el informe completo aquí.
.jpg)















