viernes, febrero 23, 2007

De la evaluación a la gestión, acortar la brecha entre eficacia y efectividad.


Este artículo de Vicente Ortún Rubio de la Universidad Pompeu Fabra, propone tres argumentos principales: que la esencia de la gestión clínica y sanitaria pasa por reducir la brecha entre efectividad y eficacia, que se obtiene aquello por lo que se paga y que la gestión de las organizaciones sanitarias rebasa el ámbito de las mismas. Parecería pues, lógico, pagar por los resultados en términos de salud y utilizar el incentivo de la competencia por comparación. Sería conveniente acabar con las letanías "mas sanidad", "más educación", " más I+D+i" y esforzarse en obtener mejor sanidad, mejor educación, mejor I+D+i, aplicando lo que ya sabemos. La evaluación, de cualquier tipo, produce conocimiento analítico y siempre es conveniente investigar y evaluar más, pero el auténtico déficit se produce en la puesta en práctica: es necesario talento implantador para convertirlo en una mejor gestión, talento que está obviamente constreñido por limitaciones que son consideradas en la parte final del trabajo.


El artículo completo publicado en Ekonomiaz, nº 60, 2006, está disponible aquí.