miércoles, septiembre 29, 2010

Estrategia vasca frente a la cronicidad


Hoy se ha presentado por parte del Consejero de Sanidad y Consumo del Gobierno Vasco, Rafael Bengoa, el documento titulado "Estrategia para afrontar el reto de la cronicidad en Euskadi" y la web "El reto de la cronicidad en Euskadi", un esfuerzo conjunto de todos los agentes de la sanidad pública vasca dirigido a mejorar la calidad de la atención de las personas con enfermedades crónicas y a prevenir su incidencia y progresión, todo ello desde unas premisas de eficiencia y sostenibilidad del sistema.

En palabras del propio Consejero: "Los enfermos crónicos no están en el radar del sistema de salud. Esto es así porque desde hace décadas el sistema se ha construido con una lógica de rescate, de salvar vidas y por ello está centrado en las enfermedades agudas. Ante el avance de las enfermedades crónicas es necesario complementar ese sistema con uno que razone tanto en términos de cuidar como de curar, uno que ofrezca continuidad de cuidados a lo largo de una vida, con el potencial añadido de prevenir hospitalizaciones innecesarias y reducir costes.

En las próximas dos décadas el 26% de los vascos, los baby boomers, formarán parte de los mayores de 65 años. Nuestra sociedad debe prepararse por primera vez a una situación en la que los que hoy tienen 50 años deberán cuidar a sus padres más tiempo del que han cuidado a sus hijos. Sin grandes cambios en nuestras políticas sociales y en nuestros conceptos sobre el envejecimiento, no será posible enfrentarnos a la coyuntura social actual.

Este documento propone qué hacer y cómo avanzar en esa dirección en Euskadi.

La medicina y las biociencias de las próximas décadas traerán nuevos descubrimientos. Muchas de ellas salvarán vidas y serán fundamentales para los enfermos crónicos. Sin embargo, existen otras dos grandes áreas que cambiarán la Sanidad con la misma intensidad que el progreso biomédico y que salvarán también muchas vidas y serán fundamentales para los enfermos crónicos. Se trata de los avances en tecnologías de la información y en la organización de servicios.

La Estrategia recogida en este texto da el mismo valor a estos avances que al progreso biomédico, señalando que la biociencia en si misma es insuficiente para afrontar el reto de la cronicidad en nuestras sociedades.

No se propone ninguna varita mágica, sino un progreso organizado tirando de múltiples poleas de cambio. No es suficiente modificar sólo el sistema de incentivos. Además, se requerirá invertir en tecnologías de la información, educar a los pacientes a gestionar su enfermedad, a promover una medicina mejor, basada en la evidencia e integrar los cuidados de atención primaria, hospitalaria y sociales. Es necesario mover todas estas poleas a la vez. Su activación organizada conforma una batería de herramientas necesarias para producir el cambio necesario. Se presentan aquí como intervenciones estratégicas que nos permitirán afrontar el reto más complejo e importante de las últimas décadas: organizar un sistema de salud digno para los enfermos crónicos, el reto más importante del Siglo XXI.

Por otro lado, es necesario cambiar ciertos conceptos de gestión y de liderazgo. No será posible mejorar el sistema enfocándose sólo en el rendimiento interno de la organizaciones asistenciales. La mejora de la coordinación entre ellas es aún más importante. La atención primaria, los hospitales y los servicios sociales son interdependientes. Es necesario encontrar formas más colaborativas y coordinadas entre si. Es en esa colaboración en la que se encuentran las mejoras para los enfermos crónicos y en la que se identifican los grandes márgenes de eficiencia que permitirán lograr la sostenibilidad del sistema de salud. Para ello será necesario dejar de gestionar estructuras y aprender a gestionar sistemas integrados de salud, especialmente en el ámbito local.

Nada de esto se logrará ejerciendo el mismo tipo de liderazgo que en el pasado. La complejidad del cambio exige desarrollar en esta década un liderazgo diferente en la Sanidad. Con el fin de lograr el alineamiento necesario entre el ámbito operativo local y el corporativo, se apuesta por un liderazgo más distribuido, en el que los directivos centrales creen condiciones para fomentar la innovación organizativa de forma emergente por los profesionales de la salud y los directivos locales. Es en ese ámbito local en el que se encontrarán las principales innovaciones necesarias para los enfermos crónicos. Es en ese nivel en el que hay que activar el radar".
Rafael Bengoa. Consejero de Sanidad y Consumo. Gobierno Vasco.